Rijeka (RJK) y sus alrededores tienen varios lugares de interés. Esta ciudad portuaria croata no solo atrae a los visitantes por sus numerosas curiosidades turísticas, sino también por su ubicación en el golfo de Carnaro. Por este motivo, y para realizar excursiones por los alrededores, merece la pena alquilar un vehículo. Los trayectos a los distintos monumentos y edificios históricos de la región circundante son bastante largos en algunas ocasiones, pero la ciudad propiamente dicha se puede recorrer a pie o en bicicleta. Los visitantes también pueden desplazarse cómodamente a las distintas curiosidades turísticas utilizando la red urbana de transporte público, que cuenta con un total de 17 autobuses. Es recomendable que los visitantes especialmente interesados en la cultura lleguen a Rijeka (RJK) por la costa, ya que los incontables edificios antiguos y los restos de las murallas dan fe de la larga historia de la ciudad, llena de tradición. Además, Rijeka (RJK) se presta de maravilla para pasar unas vacaciones en la isla de Krk o, al menos, para visitarla. Esta isla, la más grande de Croacia, está ubicada en el golfo de Carnaro, al sureste de Rijeka (RJK), y está unida a tierra firme por el puente de Krk, que se encuentra en la localidad de Kraljevica, por lo que es muy fácil llegar a ella en coche.